El tipo de fisura más frecuente es la fisura labio palatina unilateral izquierda donde se observa el labio, la encía y el paladar duro y blando abiertos, comunicándose la boca con la nariz la cual también está deformada, con la punta caída y el orificio nasal más horizontal.
La fisura labial por sí sola no ocasionará problemas de alimentación del bebé. Sin embargo si la fisura incluye el paladar, será necesario adoptar una técnica de alimentación más apropiada (ver Bilblioteca, sección Enfermería). A medida que el bebé crece, se podrían observar dificultades en el habla (voz nasal), alteraciones de la audición por acúmulo de líquido en los oídos, ausencia de dientes en la zona de la fisura y mal posición de los dientes cercanos. |